¿QUÉ HACE?


El Coordinador de la Parentalidad se designa por resolución judicial -aunque nada impediría que los propios padres lo hicieran- en la que se expresan detalladamente sus funciones.

En la primera reunión, los padres y el Coordinador firman un “contrato de coordinación de parentalidad” en el que se detalla, entre otros, como va a ser su relación, el tipo de conflictos que podrán debatir, la duración, los honorarios y la capacidad del Coordinador para tomar decisiones cuando los progenitores no se pongan de acuerdo en algún aspecto concreto.

Les ayudará, por ejemplo, en la organización del reparto vacacional, en las cuestiones escolares, en temas de disciplina, en la elección de actividades extraescolares, en la distribución de los tiempos de estancia, en los horarios de entrega y recogida, en la forma de comunicar con sus hijos y, en ocasiones, si así lo han decidido, resolverá algunas cuestiones sin necesidad de intervención judicial.